¿Podría el aumento del combustible terminar afectando también a los consumidores? La preocupación crece entre los transportistas chilenos, quienes aseguran que el sostenido incremento del precio del diésel está poniendo en riesgo la continuidad de numerosas pequeñas empresas.
La Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) encendió las alarmas al advertir que algunos trabajadores del rubro ya no pueden sacar sus camiones a trabajar, debido a que los costos operacionales se han vuelto cada vez más difíciles de sostener.
«Necesitamos la respuesta hoy día, no mañana, porque hoy es el pequeño transportista que ya no puede salir a trabajar», advirtió Macarena Linares, directora nacional del gremio.
La situación preocupa especialmente por el papel que cumple el transporte terrestre en el abastecimiento nacional. Según cifras entregadas por la propia Confederación, el 93% de las cargas del país se moviliza por esta vía.
Pero ¿qué están pidiendo los camioneros? Las organizaciones gremiales buscan que el Gobierno implemente un mecanismo que permita ajustar el valor de los fletes según las variaciones del combustible, además de revisar el funcionamiento del Mepco y corregir un recargo que, según denuncian, bordea los $100 por litro.
Desde el sector aseguran que la situación ya constituye una emergencia económica y advierten que más pequeñas empresas podrían verse obligadas a detener sus operaciones si no se adoptan medidas.
¿Y qué podría pasar con los precios de los productos? Si el costo de transportar mercaderías continúa aumentando, parte de ese incremento podría terminar trasladándose a los consumidores. Sin embargo, esto dependerá de cómo evolucionen las tarifas y los costos de distribución.
Por ahora, los gremios esperan una respuesta del Ejecutivo y recalcan que su llamado no constituye una amenaza de paralización, sino una advertencia sobre las dificultades económicas que ya enfrentan.
